Caso 1: Mortalidad Materna

Caso: Mortalidad Materna


El intenso dolor de cabeza se tornaba insoportable para Teresa Gómez. A través de la ventana de la precaria casa de chapa y cartón, podía divisar el cielo plomizo de un amanecer otoñal, que preanunciaba otro día de lluvia sobre el extremadamente pobre caserío suburbano, conocido como “la Villa 31”.

 Miró a su alrededor. Su madre dormía junto a su padrastro y su hermano más pequeño. En la otra cama, en el rincón de la derecha, descansaban sus queridas hermanitas menores, Sandra y Ruth. Algunas lágrimas comenzaron a resbalar por su moreno rostro niño, que revelaba su indudable origen en el altiplano andino. Le angustiaba pensar que, tal vez, no podría concurrir a ese gran hospital donde habrían de atender su embarazo, y cumplir, entonces, con aquella indicación verbal que recibiera dos semanas antes, de parte de la doctora de la salita. Aquella misma doctora que la había retado por no haber aprovechado el programa del gobierno para no quedar embarazada. “¿Cómo podía saber yo de ese maravilloso programa?” se preguntó Teresa. “Ahora es tarde y mejor pienso cómo llegar al hospital…sin lluvia, tardé una hora para llegar…hoy será imposibleAdemás, para conseguir número hay que estar, por lo menos, a las cinco de la mañana. Si llego más tarde, corro el riesgo de que no me atiendan, como sucedió la semana pasadaSin embargo, ¡ahora sí que necesito ir!”

 El dolor en la nuca le hacía presagiar algo malo. Se fue incorporando lentamente. Sus piecitos muy hinchados le dolían, también. “Tal vez, debí prestar más atención a esa palabra difícil que me dijo la doctora de la salita. Quizás,  debí haber ido antes al hospital, para ver al especialista en partos y controlarme la presión, como también me había dicho la doctora. ¡Y… este Juan! ¡Además de no cuidarse, ahora que estoy embarazada, no aparece! No debí haberle creído cuando me decía que sólo hay que cuidarse durante la menstruación. Tal vez no debí haber dejado la escuela…

 Los últimos pensamientos de Teresa fueron interrumpidos súbitamente por una crisis convulsiva. Cayó sobre el piso de tierra, golpeando su cabeza contra la cama de sus hermanas, quienes, al despertar y ver a Teresa temblando en el piso, desesperadas, comenzaron a gritar pidiendo auxilio.

 A las dos horas del comienzo de la convulsión, personal médico de la ambulancia del servicio público de emergencias, ingresó a Teresa a la sala de Terapia Intensiva del Hospital Provincial Central, con el diagnóstico de “Eclampsia”. No es fácil comunicarse con el servicio de emergencias desde los barrios pobres, como tampoco lo es el acceso a los mismos en días de lluvia.

El calvario de Teresa Gómez concluyó 13 días después de su ingreso a Terapia Intensiva, cuando se produjo su deceso, como consecuencia de una sepsis por un germen multiresistente, a punto de partida de una neumopatía intrahospitalaria, asociada a la asistencia respiratoria mecánica.

 

El “Comité de Infecciones Hospitalarias” definió la muerte de Teresa como una “muerte evitable”, sobre la base del siguiente diagnóstico de situación:

·         La Unidad de Terapia Intensiva del Hospital no cuenta con la cantidad necesaria de recurso humano capacitado, para que puedan desarrollarse los procesos asistenciales según lo indican las normas de calidad

·         La Unidad de Terapia Intensiva del Hospital no cuenta con la cantidad suficiente de ventiladores modernos, controlados por microprocesador

·         La Unidad de Terapia Intensiva del Hospital no cuenta con la cantidad necesaria de elementos descartables (guantes, equipos de succión, tubos utilizados en la ventilación mecánica), para garantizar la prevención de infecciones intrahospitalarias

 

El “Comité de Infecciones Hospitalarias” concluyó que el desenlace, seguramente, habría sido otro, si hubieran existido en el Hospital Central, todos los recursos mencionados como insuficientes. La sensibilización ante la muerte de una madre niña y el informe de los influyentes miembros del Comité de Infecciones Hospitalarias, fueron factores determinantes para que el Ministerio de Economía aprobara una partida presupuestaria extra para el Hospital Provincial Central.

 

 

Consignas:

Organice un archivo de WORD con las respuestas a las siguientes preguntas. Luego deberá subirlo al espacio debajo de esta página

1)    ¿Existe algún derecho que no ha sido ejercido? ¿Cuál? ¿Por qué?

 2)    Identifique, enumere y explique brevemente cuáles eran las necesidades de salud de Teresa Gómez (con cuáles acciones del sistema de salud se pudo haber beneficiado)

 3)    Tipifique los diversos tipos de demanda presentes en el caso.

 4)    Analice brevemente la asignación presupuestaria del caso, a la luz de la concepción del “Campo de la Salud” y vincúlela con el diagnóstico del “Comité de Infecciones Hospitalarias”, a partir del cual, se definió la muerte de Teresa Gómez como una “muerte evitable”.